EXCESO DE AZÚCAR Y CÁNCER DE SENO

¿Qué causa el cáncer? No sabemos, todavía.

Sin embargo en la búsqueda del origen, tratamientos y el sueño de una vacuna, se dan hallazgos de suma utilidad para la población.

De ahí que hoy los doctores podemos recomendar estilos de vida saludable para el paciente, acorde a estas investigaciones, para que aleje sus hábitos de las variables relacionadas con esta enfermedad.

En fechas recientes, los investigadores de la Universidad de Texas y el MD Anderson Cancer Center -una de las instituciones más respetadas del mundo en tratamiento de esta enfermedad-, han encontrado vínculo entre altas dosis de azúcar en la dieta y el aumento de riesgo de padecer cáncer de mama y metástasis de pulmón.

La investigación, hecha con roedores de laboratorio, demostró que la ingesta de azúcar proporcional y promedio a la dieta utilizada en la actualidad, generaba riesgo.

“Determinamos que era específicamente la fructosa, el azúcar de mesa y el jarabe de maíz alto en fructosa, omnipresente dentro de nuestro sistema alimentario, que era responsable de facilitar la metástasis de pulmón y la producción de 12-HETE en tumores de mama”, señaló Lorenzo Cohen, Ph.D., profesor y coautor del estudio.

Entonces viene la pregunta natural “¿Doctor, entonces dejo el azúcar?”.

La respuesta es tan sencilla como compleja porque la medicina no es una ciencia exacta y no tenemos todavía la tecnología para garantizar resultados.

La recomendación forma parte de un conjunto de hábitos de vida para estar en armonía con la prevención: realizarse el autoexamen de mama constantemente, realizarse la mamografía en las fechas que corresponden, estar vigilante de cualquier abultamiento o cambio en el seno, cuidar la alimentación balanceada; orgánica, hidropónica y libre de gluten, disminuyendo progresivamente la ingesta de carnes, (¡visite más la feria del agricultor!) tener una dosis de estrés aceptable en la vida (que pueda ser manejada), tener actividad deportiva, cuidar la salud mental (también se ha encontrado correlación entre depresión severa, profunda y prolongada con el cáncer)… y disminuir el consumo de azúcar.

Vivir de esta forma implica algo más que salud física y es tener afecto por sí misma. Solo las personas que se quieren se pueden cuidar, cuando estamos enojados con nosotros mismos aceptamos lo que sea de quien sea, lo que incluye una mala forma de vida y la ingesta insana de alimentos.

En síntesis, salud es el arte de vivir bien.

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