IMPLANTES: TRATAMIENTO MODERNO PARA LA PÉRDIDA DE PIEZAS DENTALES

La sonrisa.

Para una efectiva comunicación interpersonal utilizamos los músculos de nuestro rostro, los cuales son canales para nuestras emociones, permiten a los demás saber lo que sentimos, a veces reafirmando nuestras palabras y en otras oportunidades haciendo valer el popular refrán de que “un gesto vale más que mil palabras”.

La dentadura es un elemento esencial de ese mundo facial-social. En situaciones de estrés o enojo el mostrar la dentadura es un mecanismo primitivo que comunica la agresividad. Pero, indiscutiblemente para lo que más nos sirve es para acompañar la expresión de la sonrisa, mostrando así nuestro agrado, beneplácito, amabilidad, empatía y alegría, sea con un simple gesto o con una exquisita carcajada.

Por tratamientos o accidentes se pueden perder piezas dentales y, aunque al principio cuesta, la persona se adapta y logra procesar los alimentos con las piezas que le quedan. Sin embargo, a nivel social, la situación es otra: la gran mayoría de las personas sin dientes se inhibe en alguna medida de expresar su sonrisa, la minimiza y en algunos casos trata de hablar separando poco los labios para disimular las piezas ausentes.

Tratamientos antiguos. Anteriormente, quienes decidían recuperar las funciones dentales y la sonrisa sólo podían recurrir a prótesis móviles o fijas.

La más popular era la llamada “dientes postizos” o “plancha”, cuya desventaja era que podía zafarse de forma repentina, generando un momento penoso para el paciente y peligroso para su salud, ya que algunas personas en un golpe podían tragarlos, atorándose en la garganta.

Por otro lado la fija corresponde al llamado “puente”, donde los dientes en buen estado eran modificados (y lastimados) para funcionar como base para sostener las piezas artificiales.

Técnica moderna: implantes dentales

La ciencia ha evolucionado ofreciendo al paciente soluciones de aspecto natural con altos estándares de seguridad, nos referimos a los implantes dentales.

Estos corresponden a aditamentos en forma de “tornillo” que se colocan en los huesos maxilares (donde yacen los otros dientes) simulando raíces que sostendrán de forma firme y natural la pieza dental.

Para este tratamiento los implantes utilizados son fabricados en un material llamado titanio, el cual por su nobleza rara vez es rechazado por el cuerpo humano, presentando una alta tasa de éxito del 98%.

El implante funciona como las piezas naturales, se ve igual a ellas y no requiere ser removida ni siquiera para su limpieza, la cual es sencilla y permite el uso de hilo dental.

Además no lesiona los dientes vecinos como sí ocurre con los puentes y coronas ya que, como se detalló anteriormente, las nuevas piezas utilizan el mismo mecanismo que los dientes naturales.

Este importante y complejo procedimiento sólo puede ser realizado por un odontólogo graduado a nivel de posgrado en cirugía maxilofacial o periodoncia, debidamente incorporado al Colegio de Cirujanos Dentistas con el grado de especialista debidamente reconocido.

Dr. Erick Rivera Paniagua*

*Odontólogo General por la Universidad Latina de Costa Rica y especialista en Cirugía Oral y Maxilofacial por la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia. Es director de especialidades odontológicas en la  Clínica Integral de Cirugía Plástica y Maxilofacial.

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