LA CONSTRUCCIÓN DE LOS SUEÑOS

La vida es una aventura… con sus momentos agrios y sus tiempos de satisfacción: está en nosotros decidir cuáles son protagónicos en nuestra memoria y motivación, a qué le vamos a dedicar nuestros recuerdos y perspectiva de futuro.

Desde que estoy en la secundaria he trabajado de forma intensa para salir adelante, apoyando mi hogar, la educación propia y la de mis hermanos, visualizando la oportunidad que nos traería el estudio para la movilidad social, en lugar de aceptar ese destino que en mi época se daba a los hijos de los hogares con pocos recursos. Gracias a esa decisión, compromiso y la bendición de Dios, mi hermano Erick y yo, somos cirujanos.

En el año 2014, “a estas alturas del partido” inicié una exigente maestría en INCAE, la cual con humildad comparto “me exprimió”; mis compañeros tenían en promedio 10 o 15 años menos que su servidor… y algunos contaban con la ventaja de ser ”becados” por las empresas para las que laboran, además de brindarles facilidades, y otros también tenían la oportunidad de dedicarse únicamente al estudio, y casi todos ellos tenían experiencia en administración o economía .

Pero otra vez… yo no. De exigente bolsa propia -ya que mis obligaciones comerciales y familiares han crecido- y trabajando lo más que podía, a finales del año pasado me gradué: un triunfo muy grande por mi origen y edad, el cual dediqué a mi hijo a quien no le fue autorizado -aunque quería- estar en mi graduación (le prometí que haré otra maestría en el futuro para que él esté ahí conmigo!).

Finalicé el 2015 agradecido y me di permiso de hacer lo que nunca había hecho: me di un periodo de descanso.

Motivado por mi hija, quien cada día está más grande y unida a mi, decidí tener lo que llamamos “el mes sabático”, casi cinco semanas en las que no estuve en la consulta ni el quirófano, sino que los dediqué a compartir con ella, visitar los parientes que uno cuando se hace viejo ve muy pocas veces, leer de economía, desarrollo social, ciencias políticas, superación personal y textos espirituales, en especial La Biblia.

También recorrí varias regiones del país conversando con soñadores para escuchar sus necesidades y motivarles a que tomen las riendas de su destino, construyendo su propio camino aún contra la probabilidad… como lo viví yo.

Para quien está acostumbrado a tener vacaciones talvez podrá pensar que sobrevaloro las mías, pero para mi fueron un grandioso tiempo de reposo, una oportunidad para estar conmigo y renunciar a temores, soñar despierto, poner en la balanza las lecciones del dolor, las caídas y las carencias, versus la posibilidad y oportunidad que Dios me da por haber logrado ser médico, especializarme en cirugía plástica y graduarme como MBA de INCAE, ser padre de Valeria y Gabriel -dos hijos de profunda bendición-, el crear un emprendimiento, así como tratar contra viento y marea de influir en los tomadores de decisión por medio de la ONG de nuestra Clínica para construir un futuro de oportunidades para los que menos tienen.

Hoy lunes 1º de febrero es mi nuevo comienzo, decidido a conquistar el siguiente peldaño que será a su vez la antesala del próximo, con la mejor actitud para todos los desafíos porque si hay algo que me ha hecho ser una persona feliz es el recibir la confianza de mis pacientes, quienes se hacen mis amigos porque creen en lo que yo creo, compartimos valores y sabemos que entre todos podemos aportar mucho a la sociedad.

Como decimos en Costa Rica Azul ¡Reinventemos el futuro!

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