¿QUÉ ES UN TRAUMA FACIAL?

La ciencia ha avanzado permitiendo que eventos que antes significaban la muerte, si son correctamente atendidos y a tiempo, ahora tengan un mejor pronóstico para el paciente. Ese es el caso del trauma facial, es decir aquel que involucra la región de la cara, ya sea a nivel de la piel, tejidos blandos o huesos.

Estos ocurren por violencia interpersonal, heridas con objetos, como armas de fuego, accidentes de tránsito producidos por alta velocidad, conducción bajo efectos del licor o drogas o personas que se distraen hablando por el celular.

En orden de frecuencia las fracturas se presentan en la nariz, dientes, huesos alrededor del ojo (órbita), pómulo, mandíbula y en último lugar la de hueso maxilar.

Los eventos más graves producen lo que se conoce como “politrauma”, el cual afecta varios o todos los huesos del rostro, generando lo que llamamos fractura panfacial.

Cuando realizaba mi especialidad en Colombia atendimos un complicado caso de un piloto aviador cuyo avión se estrelló en una remota selva y su rostro quedó desfigurado. Cuando el equipo médico lo estabilizó y salió del estado crítico solicitamos a su familia fotografías con la finalidad de realizar la reconstrucción lo más apegado posible al aspecto estético anterior, pero principalmente, que las funciones faciales óseas y musculares, se recuperaran estructuralmente para la expresión emocional, habla y alimentación.

Pese a lo aparatoso del accidente y el trauma facial tan severo que sufrió el paciente se recuperó satisfactoriamente, evidenciándose únicamente las secuelas propias del percance, que fueron minimizadas con gran éxito.

Ese procedimiento fotográfico es esencial ya que las múltiples lesiones transforman el aspecto facial, lo que tiene consecuencias jurídicas y emocionales. Las primeras ya que el rostro es el rasgo físico con el que nos distinguimos socialmente y en el principal documento nacional que es la cédula e internacional, el pasaporte. Un rostro distinto es un severo revés.

Emocionalmente estamos acostumbrados a definirnos con el rostro, expresamos emociones y construimos el elemento físico de la identidad. Por eso nuestro empeño para que la emergencia de salud del politraumatismo no sólo se resuelva a nivel interno, sino que su resultado externo sea igual al que tuvo previo al accidente, y en casos extremos -como el del piloto- lo más parecido posible.

Esta cirugía puede ser realizada por un cirujano maxilofacial o un cirujano plástico y reconstructivo; profesionales que deben estar incorporados en el Colegio de Odontólogos o el Colegio de Médicos respectivamente.

Dr. Erick Rivera Paniagua

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